si no le consigue dinero, confesará que
está embarazada de él. Mientras tanto,
Manuel, Curro y Julieta confirman,
mediante un experto contable, que los
libros del duque de Carril son
fraudulentos.
Pía, tras investigar el nombre
cuaderno de la joyería y llega a una
conclusión aterradora: ¡no fue Cruz,
sino doña Leocadia quien compró el
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